Los personajes más comunes del mundo de las finanzas

El dinero mueve al mundo y es difícil pasar un día completo en el que no hablemos o hagamos algo con él. Bien sea para comprar algún objeto, retirar efectivo de los cajeros, hacer una transferencia, pedir prestado, hacer un préstamo o tan solo desear tener más. Día tras día trabajamos para conseguir dinero para alimentarnos lan247.se, comprar lo que necesitamos, darnos unos gustos, en general, vivir dignamente. Lamentablemente, mientras que todos trabajamos para cumplir con ese propósito, no todos logran tener el éxito deseado porque así como nuestro cuerpo se enferma y no nos permite desempeñarnos al 100%, hay diferentes enfermedades que afectan nuestras finanzas, y que por supuesto, deben tratarse para ser curadas.

1. El Comprador Compulsivo:

También conocido como oniomanía, es un desorden psicológico que impulsa a la persona a comprar obsesivamente cualquier cosa porque le genera una satisfacción y le parece una necesidad irresistible comprar lo que sea, lo necesite o no. Generalmente, las personas llegan a adquirir este comportamiento por los valores materialistas y la cultura consumista instaurada en los últimos años. Aunque pueda sonar exagerado, esto se trata de un problema serio (incluso médico) que puede conducir a consecuencias grandes y devastadoras tales como la ruptura de matrimonios, relaciones de amistad largas, dañar el la reputación de la tarjeta de crédito, robos lån med skulder, impagos de préstamos, desfalcos, problemas financieros, grandes deudas, bancarrota, entre otros. Lógicamente, después de experimentar estos problemas, las personas resultan estar muy estresadas, incluso, con problemas de salud que han llevado al suicidio a más de uno.

2. El Malapaga:

Si hay una característica que los seres humanos detestamos y que es más criticable, son aquellas personas que tienen la mala fama de ser mala paga. Todos preferimos tener a un amigo que sea impuntual, que hable mucho o que sea tacaño, pero nadie quiere uno mala paga. A ese que le prestas 2 euros y no te los regresa jamás. Es una condición que cierra muchas puertas y aísla a la persona de las demás. El mala paga pierde la confianza del resto y genera el desprecio de sus amigos. Difícilmente pueda contar con ellos cuando de verdad se le presente una emergencia.

3. El Despilfarrador:

Pudiera parecerse al comprador compulsivo, pero hay unas cuantas diferencias, la más importante es que este no tiene un desorden psicológico. Por el contrario, es una persona que gasta el dinero sin medida y sin conciencia, sin importar lo caro del precio. Por lo general, el despilfarrador no sabe ahorrar y todo el dinero que obtiene de su trabajo, sea mucho o sea poco, lo gasta porque no está consciente del esfuerzo que requiere producirlo. Al final de mes termina arañando el próximo pago para repetir lo que hizo. Es un ciclo que es difícil de romper.

4. El Agarrado:

Todos tenemos ese amigo al que no le podemos sacar pero ni un centavo. El agarrado piensa que el dinero es para conservarlo para siempre y le cuesta muchísimo gastarlo y mucho más, compartirlo. Es bueno saber ahorrar y contenerse de los impulsos o las tentaciones para poder ahorrar dinero y comprarnos algo que queremos, sin embargo, al final de todo ¿para qué es el dinero sino para disfrutarlo? El agarrado, en su afán de guardar, trabaja y trabaja pero se lleva el dinero a la tumba y nunca lo disfruta.