Hasta que las deudas nos separen

Aunque el dinero puede ayudarnos en gran medida a hacernos felices, el mismo tiene un poder aún mayor para hacernos infelices. El poder del dinero es tan sorprendente que puede fácilmente destruir amistades y cualquier tipo de relaciones, hasta matrimonios. De alguna manera u otra, el dinero afecta las relaciones, positiva o negativamente. Pero una reciente encuesta demostró que casi un 60% de los divorcios fueron causados por problemas financieros. En este artículo detallaremos algunos de los problemas financieros que conducen comúnmente a fracasos en el matrimonio:

INCOMPATIBILIDAD FINANCIERA

El término incompatibilidad ya es bastante corriente en los matrimonios y este tiene que ver hasta con el dinero. De la encuesta mencionada previamente, un poco más de la mitad de los encuestados afirmaron que el divorcio fue debido a la incompatibilidad financiera con su cónyuge. El divorcio es predecible cuando uno de los dos es bastante liberal con los gastos.

AUSENCIA DE PROYECTOS FINANCIEROS ANTES DEL MATRIMONIO

Antes de adquirir el gran compromiso que es el matrimonio, es vital acordar sus estrategias financieras, de qué manera va a funcionar y planificar proyectos compartidos. El matrimonio se trata de un trabajo en equipo y tener objetivos diferentes conduce a direcciones diferentes, que eventualmente conlleva al fracaso.

SER DEPENDIENTE FINANCIERAMENTE

De acuerdo a la encuesta, casi un 60% de los divorciados reconocieron haber querido ser más independientes financieramente en su matrimonio. Una vez llegan los niños y sólo hay una fuente de ingreso, todo es más cuesta arriba. Tener que depender del otro es una situación muy incómoda y más aún cuando en el pasado pikavippi heti tilille Alfa se podía utilizar el dinero como se creyera más conveniente.

QUEDAR DESEMPLEADO

Quedar desempleado en el matrimonio es una de las causas de divorcio más comunes, especialmente si se trata del hombre. En el año 2016, la Universidad de Harvard condujo un estudio que dejó en claro que cuando los hombres perdían su trabajo, estos tenían un tercio más de probabilidades de terminar divorciados al año siguiente.

DESCONOCER LOS INGRESOS DEL OTRO

Para lograr tener proyectos compartidos es indispensable que la pareja sepa cuánto dinero gana. Alrededor del 50% de los divorcios relacionados a causas monetarias reconocen que desconocían los ingresos de su pareja. Compartir esta información antes de casarse ayudará a tener un matrimonio exitoso, al menos durante las primeras etapas.

CÓMO SE PAGAN LAS DEUDAS

Cada cónyuge tiene sus hábitos y a uno le gustará dedicar cada centavo extra para abonarlo a la deuda, mientras que el otro es más relajado. Es importante que ambos también se pongan de acuerdo en cómo deben pagarse las deudas para evitar discusiones y problemas.

NO COMPARTIR LOS GASTOS

Cuando ambos cónyuges trabajan, lo más normal es que los gastos comunes se compartan: la electricidad, el agua, la comida, la escuela, la tarjeta de crédito y cualquier otra renta. Aunque en algún punto uno de los dos se pueda ofrecer a pagar todo, no es recomendable que lo haga siempre porque se convertirá en una carga y definitivamente traerá problemas al matrimonio.