Aprendiendo a regatear para ‘dummies’

Regatear no es más que la negociación del precio de un determinado producto o servicio en la que el comprador busca reducir el costo expuesto en la etiqueta o anunciado por el vendedor. Con esta técnica, el comprador solo busca ahorrarse algo de dinero. Sin embargo hay que saber dónde y cuándo regatear porque no es bien visto en todas partes. Por ejemplo, en Marruecos, si no regateas, el vendedor puede incluso sentirse ofendido. Así que esa es la primera lección:

  1. Asegúrate de que estés en un lugar propicio para regatear.

Los mercados populares son ideales y los lugares más comunes para presenciar y practicar el regateo. Una técnica que puedes utilizar es decir algo como “vaya, esto está un poco caro para mí”. Si el vendedor se aleja o ignora tu comentario, no es el lugar para regatear. Por el contrario, si de inmediato ves que insinúa negociar, no dudes en atacar. Tienes luz verde para regatear y bajar ese precio.

2. Carga dinero en efectivo.

Si sales con una tarjeta de crédito partirás con gran desventaja si piensas regatear porque el vendedor no sabe cuánto tienes y tratará de persuadirte para que despilfarres tanto como puedas. Tener efectivo te hará mantenerte aferrado a la cantidad con la que dispones. Además, existe un buen truco y que funciona muy bien. Decir “es todo el dinero que tengo” mostrando el efectivo. El vendedor se siente tentado a tomarlo y darte el producto.

3. No muestres lo mucho que te gusta el producto.

Hace unos días compré un reloj en una venta de jardín por un precio bastante elevado. Mi error fue que apenas lo he visto, me he enamorado de él y el vendedor no ha tenido piedad. Sus ojos eran dos signos euros (€.€). Muestra interés pero no tanto y en caso de que no quieras pagar su valor, simplementes puedes irte del lugar o pretender hacerlo.

4. Regatea un porcentaje coherente.

Esto significa que no puedes exagerar en el descuento porque puedes ofender al vendedor y no obtener nada. Lo más común es empezar con un 30% menos del precio estipulado.

5. Compra en compañía de alguien más.

Esta es una buenísima idea porque funciona en muchos casos. Tu amigo, esposa o quien sea que te acompañe puede fingir estar apurado porque tiene una reunión, estar aburrido o simplemente pensar que estás dejando mucho dinero. El vendedor no querrá perder el cliente y mucho menos el dinero, así que tratará de llegar al mejor precio rápidamente.

6. Márchate, incluso si te gusta demasiado el producto.

Otra buena estrategia es fingir marcharte. Como en el punto anterior, el vendedor preferirá vender y obtener dinero que solo dejar ir al cliente. De seguro el vendedor, al ver que te vas, ofrecerá un precio más bajo.

7. Detente en el momento preciso.

Una vez consigas el precio que querías, no arriesgues más porque puedes perderlo todo. En ese momento detente, tómalo por ese precio y vete. Satisfecho de que has hecho un excelente trabajo.

Si te da pena regatear, recuerda que en muchos casos el precio de un producto podría estar hasta triplicado y el vendedor está esperando a que el comprador regatee. Anímate que no tienes nada que perder.